Las personas llegamos a ser lo que somos a partir de otras personas importantes para nosotros. Son importantes porque nos proporcionan la satisfacción de nuestras necesidades básicas,

  • Las biológicas como es el alimento, la protección del medio exterior, la higiene, etc.
  • Las psicosociales como es la seguridad, la identidad, el afecto y la aceptación incondicional

La relación establecida con estos adultos importantes, es la matriz de los distintos roles que constituyen nuestra identidad y que desarrollaremos a lo largo de nuestra vida cada vez que actuamos (hablamos, hacemos gesticulamos) en compañía de otros.
Esto es un rol, un conjunto de creencias, valores y respuestas tanto emocionales como mentales ante la vida y con relación a uno mismo y los otros
El rol de genero, por ejemplo, nos dice como ser una mujer o un hombre normal, adecuado a la norma social. El bebe, niño o niña, no presenta al nacer mayor diferenciación que el sexo biológico, la diferenciación se construye socialmente en lo que llamamos rol de género.

La primera matriz, Matriz  de Identidad, es la relación o vinculo establecida entre el bebé y la madre o quien realice las funciones del rol, el maternaje. Si este vínculo es seguro y la madre ha ido cubriendo suficientemente las necesidades de crecimiento de su beba o bebé, el primer año del proceso de individuación alcanza su objetivo: la construcción de la identidad, del YO.  Yo soy… Tú, mamá. Muchas acciones nos muestran el progreso: el contacto ocular, la respuesta al tacto, el descanso, la alimentación,  la sonrisa social ante la especie y luego solo ante lo familiar, juntar las manitas en acto intencionado, moverse, hablar, decir a todo que NO…

Posteriormente la matriz se amplia, Matriz familiar. Pasan muchas cosas… autoridad, poder, rivalidad… La estructura psíquica se organiza sobre funciones biólogicas y relaciones humanas. A medida que crece, el niño y la niña va enfrentando nuevas situaciones desconocidas generradoras de gozo, temor, angustia o sorpresa, que vive junto a esas personas tan importantes, que median los afectos y aprendizajes que de todo ello se deducen.

A medida que el niño va creciendo y relacionándose, los adultos promueven comportamientos, actitudes y aptitudes diferentes. La familia constituye un mundo de YOS auxiliares que le muestran quien es y en el trato mutuo, le van introduciendo en la cultura a la que pertenece. El bebé desconoce otras formas de comportarse. De modo que asimila la cultura que inconscientemente transmiten los padres y otros educadores. La integración social se produce en la asunción de dichos roles. Al niño y a la niña se les atribuyen características diferenciadoras en función de los roles que se espera que asuman en la familia y en la vida pública.
Las personas son sociables porque nacen en sociedad, necesitan a los demás para sobrevivir, están preformadas fisiológicamente y aptitudinalmente para la convivencia. Lo que entendemos por YO está en función de los roles y en ellos se origina.

La psicologia infantil estudia todo este proceso de maduración en la infancia y la adolescencia, el desarrollo normal y saludable de una persona y los problemas que de una u otra índole pueden surgir a lo largo de este proceso, así como la forma de interrvenir y reconducirlo cuando es posible.

Dentro de ese desarrollo diferenciamos distintos momentos marcados por la incorporación de nuevas destrezas y capacidades en la capacidad de tener conciencia de sí, del otro, de la realidad y de interactuar con el medio. Estos cambios en la evolución vienen dados por el progreso psíquico sostenido por el biológico, la maduración del sistema nervioso y físico en general. Los cambios físicos traen nuevas experiencias que vivir e interpretar en relación con uno mismo y con los demás. Pero sabemos que l@s niñ@s no son adult@s pequeñitos, son personas madurando físicamente, emocionalmente y mentalmente. Podemos entender que no tenemos las mismas destrezas físicas a los 12 meses que a los doce años. Esperamos que a los 12 meses no controle sus esfínteres, si no lo hace a los 5, empezamos a preocurparnos. Nos cuesta más comprender esta evolución en el desarrollo emocional, moral y cognitivo, sin embargo también esas destrezas se van desarrollando y adquiriendo, no con el tiempo sino con mucho amor y cuidado. La percepción de figuras de autoridad estables, seguras y fuertes, capaces de sostener la realidad da seguridad en la  infancia cuando esa autoridad no está corrompida por el autoritarismo. El/la adolescente se enfrentará a esa autoridad para alcanzar el fin del segundo proceso de individuación y socialización y convertirse en un/a jóven adult@. Esto es sano y conduce a que la vida se perpetúe y crezca.

No siempre sabemos, no siempre resolvimos las cosas y no vemos en ell@s las personas que son, si no la proyección de lo que fuimos en la necesidad de rescatarnos de algún nunca jamás donde nos perdimos…

Tres documentos guía sobre el desarrollo saludable infantil en distintas etápas de la  infancia de AEPNYA

De 0 a 2 años

De 3 a 5 años

De 6 a 11 años

 

DIME

Psicología Clínica y Terapia Infantil

Deja un comentario