Mi caballero

Por las mañanas mi pequeñuelo me despertaba con un gran beso. Puesto a horcajadas sobre mi pecho, bridas forjaba con mis cabellos. Ebrio él de gozo, de gozo yo ebrio, me espoleaba mi caballero: ¡Qué suave espuela sus dos pies frescos! ¡Cómo reía mi jinetuelo! Y yo besaba sus pies pequeños, ¡Dos pies que caben […]

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