La ciencia dice que relaciones duraderas se reducen principalmente a 2 acciones; la amabilidad y la generosidad.

Todos los días en Junio, el mes más popular del año para los matrimonios en el hemisferio norte, cerca de 13.000 parejas estadounidenses van a decir “Si” a comprometerse en una relación para toda la vida que estará llena de amistad, alegría y amor y que los apoyará hasta el día de su muerte.

Aunque por supuesto, para la mayoría de la gente no funciona de esa manera.

La mayoría de los matrimonios fracasan, ya sea que terminan en divorcio, separación o se convierte en una amargura y una especie de disfunción.

Ty Tashiro, psicólogo autor del libro La ciencia del “Y vivieron felices para siempre” que se publicó a principios de este año, afirma que de todas las personas que se casan, sólo tres de cada diez permanecen con un matrimonio feliz y saludable.

Los científicos sociales comenzaron a estudiar los matrimonios por medio de la observación en la década de 1970, en respuesta a la crisis que las parejas casadas se estaban divorciando a ritmos muy rápidos. Preocupados por el impacto que estos divorcios tendrían sobre los hijos de los matrimonios separados, los psicólogos decidieron empezar a estudiar a las parejas, reclutándolas en sus laboratorios para observar y determinar cuáles eran los ingredientes de una relación sana y duradera.

¿Cada familia infeliz, es infeliz a su manera como Tolstoi afirma?, o ¿Será que los matrimonios miserables comparten algo tóxico en común? Lee el artículo y verás

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