El primer cable de telégrafos trasatlántico se fabricó con 547967 km de alambre de cobre y hierro. Fue diseñado para cubrir una distancia de 4629.95 km por el fondo del océano. Una vez colocado el cable, se podían utilizar impulsos eléctricos y códigos de señales para enviar el mensaje que quisieras al otro lado del mundo.
Los seres humanos estamos conectados por medio de impulsos para compartir nuestras ideas y el deseo de saber que nos han oido. Todo forma parte de nuestra necesidad de vivir en comunidad. Por eso enviamos constantemente señales y signos, por eso los buscamos en otras personas. Siempre estamos esperando mensajes, esperando una conexión. Y si no recibimos un mensaje, no siempre significa que no nos lo hayan enviado. A veces significa que no hemos estado escuchando con la suficiente atencion.

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