Psicología Educativa y Desarrollo Cognitivo.

Existe un debate entre expertos entorno a la estabilidad o modificabilidad de la inteligencia. Unos defienden que la inteligencia viene determinada por factores hereditarios. Para ellos la inteligencia es una capacidad de carácter estático e innato que se tiene o no se tiene. Por otro lado, los ambientalistas defienden que es una capacidad variable en la que se puede intervenir a través de técnicas de modificación cognitiva y que está en función de variables del entorno del niño.

En este momento la psicología parece que se inclina por la segunda opción. En cualquier caso, desde el planteamiento que aquí se realiza, se asume que la conducta inteligente es resultado de la interacción de factores ambientales y hereditarios. Es decir, entendemos que la inteligencia es modificable reconociendo las limitaciones que vienen dadas por la naturaleza. Sobre esta base, afirmamos que podemos intervenir en los procesos mentales para corregir funciones deficientes de la inteligencia, modificando su estructura y mejorarando su rendimiento. Este es el objetivo de los denominados Programas de Entrenamiento Cognitivo, que han recibido nombres como Enseñar a pensar, Aprender a aprender, Mejora de la inteligencia o incluso ls Técnicas de estudio o de trabajo intelectual.

Estos programas presentan un material de trabajo estructurado concreto (Proyecto Harvard, Enriquecimiento instrumental, …) y sobre todo una metodología de intervención por parte del profesional que media el aprendizaje, siendo diferente la importancia otorgada a uno u otro aspecto. Siempre hablamos de adquirir destrezas, actitudes, estrategias, etc. Pero así como unos ponen el énfasis en el desarrollo de la tarea en sí misma realizada por el alumn@, otros dan más importancias a los porcesos cognitivos desplegados para realizarlas, como por ejemplo la reflexión y conciencia de qué esta haciendo frente a la conducta impulsiva, la argumentación de sus respuestas, frente a la evaluación y crítica de sus respuestas por parte del grupo o la autoridad que enseña.

De forma coherente con la filosofía del proyecto DiME en psicología, nuestra intervención en el desarrollo cognitivo de niñ@s y adolescentes, pone toda su atención en la metodología de trabajo del mediador: independientemente del material utilizado, los instrumentos de la inteligencia se desarrollan desde la experiencia y la práctica del trabajo de la inteligencia, es decir, usándola. Así aprendemos todo lo que es importante en la vida, desde la observación y la conciencia de lo que hacemos . Por eso hablamos de aprendizaje social y mediado, donde el grupo interviene bajo la dirección de un experto, para desarrollar el potencial creador de las personas. Así vamos a considerar la metodología como un factor clave en la intervención que realizamos, cuyos principios son los siguientes:

  1. Aprendemos reflexionando sobre lo vivido y sobre lo que tiene significado para nosotr@s.
    Se plantearán preferentemente situaciones y ejercicios que lleve al grupo a generar su material de trabajo: sus historias y conflictos, su propia experiencia y la de su grupo de referencia. Sobre este trabajo se apuntalarán las intervenciones verbales que el terapeuta realice, siendo el objetivo de estas últimas aportar información, realizar el caldeamiento y movilización del grupo y facilitar la expresión verbal de las conclusiones y de las observaciones realizadas por este.
  2. Aprendemos a partir de la observación de datos y hechos y de nuestros propios procesos cognitivos y afectivos, en la ejecución de las tareas y relaciones humanas.
    Se prestará atención antes, a los procesos cognitivos de evaluación y afrontamiento que a las respuestas concretas expresadas, facilitando y procurando desarrollar los procesos de análisis, reflexión e insight en las actividades propuestas.
    Se prestará atención a las sensaciones y sentimientos expresados tanto en lo verbal como a través de canales no verbales, facilitando la identificación y expresión de emociones como medio de mejorar las relaciones interpersonales y el estado general de bienestar.
  3. Aprendemos mejor desde setimientos de eficacia y competencia que desde la evaluación y la crítica.
    Se procurará estimular la participación activa de todos/as, aceptando todas las respuestas y mediando en los grupos actitudes de respeto y tolerancia partiendo de la propia estructuración de grupos y de la asunción de una regla básica de participación en la actividad: Todo es válido excepto la agresión en cualquiera de sus variantes, la agresión es siempre una conducta elegida.

Estos programas se dirigen de forma especial a jovenes y niñ@s en edad escolar con dificultades de aprendizaje o bajo rendimiento escolar siguiendo el protocolo de atención individual y  los principios  metodológicos y pedagógicos del Proyecto de Intervención Educativa del colectivo Kanaima, con el que colabora DIME.

Otras actividades relacionadas con Educación: Grupos, charlas y talleres.

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