Los factores sanadores desarrollados, de forma especifica en la acción del grupo psicodramático, están relacionados con la co-acción en la búsqueda de respuestas creativas y espontáneas; con la co-experiencia de comprensión y aceptación vivida en el grupo; con la intersubjetividad resultante del intercambio de roles y la dramatización de escenas; con el reconocimiento de sí y del otro.

A diferencia de la terapia individual donde el proceso se desarrollo entre dos personas, el psicodrama propiamente dicho, discurre dentro de una matriz o espacio psíquico generado por la interacción de varias personas, que crean un clima de confianza suficiente para poder compartir lo subjetivo, es decir su experiencia interna. Esta conexión que crea el grupo es uno de los ejes del trabajo psicodramático. La terapia grupal no es una terapia individual en grupo sino el movimiento terapeutico realizado por un grupo que actua conjuntamente en busca de su salud y bienestar. Esto es uno de los factores mencionados en el encabezado de este artículo la co-acción en busca de respuestas.

Esta acción es conjunta y el grupo arma escenas que expresan lo que sucede en el momento actual y comparte el contenido que encierran dichas escenas. Sobre el escenario aparecen diálogos, viñetas, personajes que traen desde lo profundo el mismo mensaje que cada cual recibe de distinta forma, cada cual es parte de esa intersubjetividad para armar un único mensaje grupal aportando su color singular y unico, que traerá como protagonista armando las escenas de su mundo personal.

El grupo ayudará al protagonista a construir las escenas que describe, dando vida, movimiento y voz a sus personajes con los afectos presentes en ella. El protagonista ayuda al grupo, escenificando un mundo que siendo propio resuena como un eco en otras personas que pueden a partir de ahi conectar también con los suyos.  Cada escena se construye con todo lo que guardó el momento vivido, incluidos los afectos, el pensamiento y la respuesta de cada personaje. El protagonista toma la mirada de todos estos personajes, toma y cambia de rol, el grupo comprende la complejidad del conflicto y escucha, recibe la vida respetuosamente. Lo que no se dijo, no se hizo, no se pudo… no fue. La respuesta adecuada que cambia la escena y resuelve el dolor, surge en esta acción del protagonista con el grupo, que comparte situaciones y sentimientos semejantes.

Jacob Levi Moreno, creador de la Teoría de Roles, del Psicodrama y Sociodrama, acuña el termino terapia de grupo y crea un nuevo paradigma dentro de la psicoterapia, centrado en una metodología de acción, que otorga todo el protagonismo del proceso terapéutico al grupo y al individuo, como agente de su propio proceso de desarrollo.

“El director del psicodrama considera la situación conflictiva del protagonista y del grupo, como un momento de máxima espontaneidad, creatividad y de gratificante oportunidad de ser, frente a ese instante, y la adjudicación a esa persona o grupo de un rol activo de primera jerarquía en el que resulta ser artífice y partícipe de su propio proceso de desarrollo”. (Moreno, 1961)

Captar la realidad humana tal como es en sí, implica conceptos como aquí y ahora, el laboratorio de estudio es el lugar mismo donde las personas están naturalmente colocadas. Cada ser y cada acto tiene un tiempo concreto donde sucede, un lugar concreto donde sucede y un entorno concreto donde sucede y esto que sucede no es estático, sino que tiene un desarrollo en el tiempo, que debe ser observado en su movimiento y sobre todo, en el nacimiento de una respuesta nueva a la situación que se plantea. (Moreno, 1961)

Esta definición de momento, no alude a un concepto histórico temporal, no se refiere al pasado ni al futuro, sino que da importancia al presente mismo.

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